Pusimos la torta… ¿Y qué?

Foto: Archivo web
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En las últimas horas la crónica de la semana ha cambiado tanto que ya no sé ni por donde empezar. ¿Economía?, ¿Política?, ¿Clima?…Hasta esta semana consideraba a Posada Carriles como el símbolo del descaro. Recuerdo que a los 15 años leí la confesión de este terrorista en uno de los poquísimos libros que a esa edad había agarrado con disciplina.

Pusimos la bomba… ¿y qué?

Recuerdo que con intensidad seguí y me indigné con cada línea que Alicia Herrera plasmó en esa obra que reconstruía los hechos fatídicos de la voladura del avión de Cubana.

Hoy recuerdo lo care’tabla de este despreciable hombre y me atrevo a compararlo con los que hoy día masacran a la población con el terrible abuso a nuestra miserable economía.

Las inocentes víctimas de aquel avión tranquilamente son comparables con las decenas de jóvenes asesinados por la OLP o los que mueren esperando medicinas.

En reiteradas ocasiones he visto al activista Santiago Arconada reclamar el dinero que se robaron. “Se llevaron diez años de mercado y medicinas importadas”, me dijo en una entrevista que le pude hacer hace semanas atrás.

Miseria Today

La especulación, la inoperancia, la corrupción y el desprecio por la ciencia económica nos ha llevado al llegadero; al borde de una catástrofe.

Unos fulanos ya tienen el dólar en más de cuatro mil, otros menganos suben y suben los precios; el pasaje de bus costará 100 bolívares en Caracas desde el lunes 12 -y no le preguntaron a nadie-

Todo es tan improvisado que le han dado 72 horas al billete de 100 para que salga de circulación y 24 de esas horas serán inútiles. ¿Quién provocó el desmadre?, ¿Quién tiene billetes acaparados?, ¿Quién raspó hasta el pegado de la olla?

Así como es de especulador el Dólar Today, así actúa quien maneja la economía nacional. La frase célebre de aquel actor sigue más vigente que el Bolívar fuerte. ¡Como vaya viniendo, vamos…! Ya ustedes saben la historia.

Esta semana volvió el caos, -recrudeció, mejor dicho- esta semana la inflación nos volvió a joder la vida; nos sigue pisando a paso de vencedores.

Navidad, ¿Qué te puedo pedir, Navidad?

A estas alturas del juego los venezolanos parecieran pedir clemencia, tres semanas le quedan a este año y todo sigue tan convulsionado como aquel 5 de enero cuando un adeco volvió a un cargo de poder nacional.

Es impresionante como pasa nada, -aunque sea incoherente- aquí no pasa nada.

Pusimos la torta… ¿Y qué? Es la mejor frase que encontré para igualar aquella confesión care’tabla; comparable con la de los que hoy anuncian sin reparo el fin de la reconversión monetaria.

En mi lista, ahora Posada Carriles no está solo; igualan los que masacran la vida económica y la tranquilidad social de un país que que -de panita y todo- merece algo menos malo.

¡Eso, algo menos malo, es lo que pido para navidad! No más.

Pd: ¿Se robaron 3 mil millones de billetes de 100? ¿Dónde carajo estaba la Fuerza Armada si la frontera estaba cerrada?

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